Punisher es uno de los personajes más populares de Marvel. Jon Bernthal lleva una década encarnando al vigilante de una manera magistral, desde su presentación en la segunda de Daredevil hasta su desarrollo en su propia serie. Y ahora llega Punisher. One Last Kill, un especial televisivo que presenta una historia contenida y adulta, con más profundidad de lo que parece a simple vista. Ya se sabía que iba a ser bastante independiente, por lo que si estabas buscando conexiones, te has equivocado por completo. Esta vez, Frank Castle se enfrenta al mayor enemigo que ha tenido nunca: él mismo. A pesar de tener una acción brutal, la verdadera batalla radica en descubrir quien es realmente tras terminar su misión: un hombre de familia o un perro de la guerra. Es cierto que puede parecer redundante para los que hemos seguido su trayectoria, aunque creo que funciona muy bien apra contextualizar al personaje para todos los públicos. Además, de manera totalmente personal, lo que cuentan en este especial me funciona mucho mejor que muchas de las tramas de su serie, sobre todo de su segunda temporada.
Frank Castle es uno de los personajes más complejos de la Casa de las Ideas. Su historia la conocemos de sobra: Un veterano de guerra que busca venganza tras el asesinato de su familia en medio de una guerra de bandas. Es imposible no empatizar con él, incluso disfrutar de lo que hace. Ha estado vengándose durante años de los malvados que le arrebataron a su familia, dejándose la piel y parte de sí mismo en el proceso. Tras acabar con los Gnucci, la última familia mafiosa implicada en el asesinato de su familia, Frank se ha quedado sin un propósito con el que vivir. El especial nos adentra en su psique más personal, mostrándo los demonios a los que se enfrenta día a día y que le han impulsado a llegar a donde está. Ha sido un detalle volver a ver a Curtis y a Karen de nuevo, entre los fantasmas que se le aparecen. Ahora que ya ha terminado su misión, sólo le queda una salida. Una última matanza a la que enfrentarse: a la suya. De ahí el título. A Frank no le queda ninguna salida más que terminar con su vida ahora que ya ha terminado de castigar por venganza. Es cierto que pierde algo de impacto al saber que aparecerá en proyectos futuros, pero aún así funciona para reestablecer al personaje de cara a nuevas historias.
Cuando parecía que no le quedaba nada más por lo que luchar, se encuentra de frente con las consecuencias de sus actos, en medio de una batalla campal en un barrio marginal de Nueva York. Ma Gnucci, líder de su familia, busca venganza contra Punisher por terminar con su familia. Gnucci funciona bien como villana, ya que es un reflejo oscuro de lo que es Frank. Dos caras de la misma moneda, en la que ambos buscan castigar a la otra persona por llevarse a su familia por delante. Me alegra que no la hayan matado, ya que puede funcionar muy bien para el futuro. Una vez superada la guerra contra los sicarios, Frank, decidido a rendirse, salva a una familia inocente de sufrir el mismo destino que él. En ese momento, encuentra un nuevo propósito: evitar que otros sufran lo que él ha sufrido. Y si no puede, castigar a los que causan ese dolor a los inocentes.
Como mencioné en mi disertación sobre los sellos en Marvel Studios, soy muy fan de la varieda de formatos dentro del Universo Cinematográfico de Marvel. En este caso, los especiales televisivos son una muy buena manera de contar historias autoconclusivas que permiten mucha libertad a los creadores. La Maldición del Hombre Lobo es un ejemplo perfecto. Son proyectos que van al grano, presentando una historia específica e independiente del UCM, dándole una ventaja a muchas historias que de otra forma no quedarían tan bien. Es más, creo que proyectos como Echo hubieran funcionado mejor si hubiera sido un especial.Debeos tener muy claro en la cabeza que no es s necesario que todo se conecte dentro del UCM.
En el caso de Punisher: One Last Kill nos presenta una historia cruda, sucia, oscura y muy íntima sobre Frank. Es una grapa de cómic, ni más ni menos. Y está perfecto tal y como es. Es más, me recuerda mucho al corto fan Dirty Laundry, en el que Thomas Jane se vuelve a meter en la piel del personaje. Aprovecha que no llega a un público tan mainstream para mostrar varias de las escenas más bestias de todo el UCM. Por si aún quedaban dudas sobre si Disney iba a endulzar al Castigador. Espero que no tarden mucho en anunciar un nuevo especial televisivo, ya que me encanta este formato.
Frank Castle está de vuetla, y tras Punisher: One Last Kill, tiene una nueva meta por la que luchar. Ha batallado contra sus demonios y ha sabido seguir adelante. Ahora es el justiciero que casi tuvimos al final de su serie. Un ejército de un solo hombre con una meta clara: castigar. Estoy encantado de seguir teniendo a Jon Bernthal interpretándo al antihéroe. Se nota que ama al personaje y prioriza las historias que de verdad merecen la pena. Por suerte, lo volveremos a ver en Spider-Man: Brand New Day dentro de poco, enfrentándose a un personaje totalmente diferente a él, cuyo choque tiene pinta de ser legendario. Hasta entoces, sólo me queda una cosa más por decir.
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